Ciencia moderna y burguesía

Cuando hablamos de ciencia moderna nos ubicamos en una edad moderna asociada a profundos cambios sociales. Esta llega luego de la Revolución científica que se manifestó, la cual fue el resultado de una actitud libre, curiosa y original hacia la naturaleza.

Dentro de los grupos sociales luego de la edad media la burguesía era quien  tenía más visión y dinámica lo que permitió las revoluciones y la expansión de la ciencia.

Los burgueses eran la clase social que dominaba los medios de producción. Eran un grupo bastante extenso: Burguesía industrial, financiera, ganadera, agricultora, entre otras.

Los burgueses buscaban sus propios beneficios pero al mismo tiempo, de cierto modo, benefician a los demás. Estos no dejaban de ser una clase social explotadora ya que aunque generaban empleos estos empleados eran mal pagados y no le daban condiciones favorables.

Ahora bien, hablando de la burguesía de los siglos XV y XVI, en el Renacimiento, cuando la historia del hombre esta frente a un cambio radical y todo a causa de la ciencia. Es aquí donde la ciencia y la burguesía se relacionan, la ciencia moderna y la sociedad burguesa nacen en un mismo periodo histórico, dentro del mismo tipo de relación existente en aquel tiempo entre el hombre y la naturaleza. Los limites y los aciertos de la clase burguesa resultan ser también, en buena parte, los limites y las causas del triunfo de la ciencia moderna.

Osea que hasta cierto punto sin la clase burguesa la ciencia moderna no hubiese sido posible.

La clase burguesa duro un siglo en su dominio como clase social pero esta creó fuerzas productivas que superan todas las generaciones anteriores. Tuvo dominio de las fuerzas naturales, máquinas, aplicaciones de la química a la industria y a la agricultura, navegación a vapor, ferrocarriles entre otras cosas, y todo por ser la clase que estuvo dispuesta al cambio y a extenderse, ser una clase ligada al progreso y a la condición de futuro.

Según Bacon “el verdadero y legítimo fin de la ciencia consiste, simplemente en enriquecer la vida humana, con nuevos descubrimientos y nuevo poderío”. Dice también que es importante que los científicos se liberen del prejuicio de despreciar el trabajo técnico y manual si se quiere dar impulso a una ciencia realmente moderna.