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La ciencia rusa está a cuatro pasos de un robot antropoide inmortal

La empresa rusa Neurobotics está desarrollando un robot que con el tiempo no solo podrá actuar en lugar de una persona, sino convertirse en un nuevo cuerpo humano mucho menos vulnerable que el biológico.

El ‘padre’, el empresario ruso Dmitri Itskov, prevé cuatro etapas de la creación del sustituto de la persona: desde un robot humanoide controlable a distancia hasta un avatar-holograma.

“Viviremos en otro cuerpo, pero nos acostumbraremos porque nuestra personalidad seguirá siendo la misma; con una diferencia: evolucionará en un cuerpo que ofrecerá muchas más posibilidades. Seremos inmortales”, dice Itskov. En la lista de interesados en obtener su réplica, ya figura el nombre de una estrella de Hollywood, el actor Steven Seagal.

De ser un éxito, el proyecto cambiaría drásticamente la sociedad. “Veo un problema en este nuevo tipo de sociedad y es el de la comunicación. El hombre se comportará de manera diferente cuando se encuentre ante un robot. No actuará igual que ante otro humano”, sostiene el sociólogo Ígor Obraztsov.

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Ciencia y Politica: El caso de los Estados Unidos y su relacion Gobierno-Ciencia

La política fue en prImageincipio el arte de impedir a la gente meterse en lo que le importaba. En una época posterior, agregósele el arte de comprometer a la gente a decidir sobre lo que no entiende”. Así de crudo lo expuso hace más de un siglo el escritor francés Paul Valery. Por mucho que pueda parecer demasiado cínico, lo cierto es que en política es fundamental el grado de información de los ciudadanos sobre las materias que van a  determinar su participación política.

Quizá por eso son tan complejas las relaciones entre política y periodismo, alguna vez apuntadas en este blog, y por eso provienen desde tiempos inmemoriales las presiones de la primera sobre el segundo y sus intentos de controlarlo. Esta relación de amor-odio se puede hacer también extensible al binomio política-ciencia, ya que esta última disciplina es también de capital importancia para la primera.

Qué mejor aval para una determinada política que el respetado beneplácito de la ciencia para respaldarla. Y qué mejor forma de obtener apoyos para decisiones políticas controvertidas que pretender el aplauso de los científicos, bien sea real o manipulado. No faltan ejemplos recientes de este último caso, sobre todo durante la presidencia de George W. Bush, como los recortes o incluso la alteración de la investigación sobre el cambio climático para hacerla coincidir con la posición oficial de la Casa Blanca.

La llegada de Obama a la presidencia prometía un giro radical en la relación entre política y ciencia, hasta el punto de que el propio presidente proclamó: “Nosotros tomamos decisiones científicas basadas en hechos, no en ideología”. Y acompañó la declaración de intenciones  con pasos como levantar las restricciones de Bush a la investigación con células madre.

Pero su intención de hacer públicas en el plazo de cuatro meses unas pautas para aislar la investigación científica del rifirrafe político y basar las decisiones políticas en datos sólidos se ha ido retrasando progresivamente. Una demora reveladora de la dificultad de poner coto a una relación tan enmarañada como la de política y ciencia.

Ahora, año y medio después, La casa blanca dedicaba algunas pautas que plantean, entre otras cuestiones, que los científicos que trabajan para la Administración sean libres para hablar con la prensa y el público, que los organismos públicos tengan prohibido editar o suprimir informes de comités asesores independientes o que, cuando comuniquen un descubrimiento científico, lo acompañen de proyecciones optimistas y pesimistas relacionadas con éste.

Se trata sin duda de un paso, pero claramente insuficiente. La serie de generalidades que aportan las pautas de la Casa Blanca no bastan en sí mismas para acotar las tentaciones que sin duda la política seguirá teniendo de utilizar la ciencia en su beneficio. Eso sí, es cierto que sientan unos principios mínimos para ir avanzando en la buena dirección. Pero la opinión pública debería exigir mayor concreción y mayor voluntad de hincar el diente a los puntos más delicados. Eso en Estados Unidos. En otras latitudes más cercanas, nos conformaríamos con que alguien simplemente se planteara regular el viejo romance entre política y ciencia.

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Tormenta Magnética 2012 (reporte de la Academia de la Ciencia 2009)

Las tormentas magnéticas se originan en el Sol y producen energía equivalente a diez mil bombas nucleares. Si alcanzasen nuestro planeta podrían provocar el mayor desastre conocido de la historia. Una tormenta magnética proveniente del Sol podría acabar con la electricidad, la televisión, la radio, las comunicaciones militares y prácticamente con todos los dispositivos electrónicos del hemisferio norte. Es un “Katrina solar”, un huracán de fuerzas magnéticas de dimensiones planetarias que inutilizaría toda nuestra tecnología del siglo XXI probablemente para siempre. ¿Qué es lo que origina esta gran tormenta magnética? ¿Por qué es tan poderoso el magnetismo, y a la vez tan poco comprendido? ¿Hay algo que podamos hacer para prevenir este tipo de tormenta?

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El universo de Stephen Hawking (Capítulo 2)

Desde hace millones de años, el ser humano se ha preguntado siempre de dónde venimos. Si el espacio es limitado o que hay más allá del universo. El profesor Hawking examina todas estas preguntas y los conflictos que existen sobre el origen del universo según la teoría del “Big Bang”. Hawking explica las teorías del astrónomo americano Edwin Hubble sobre las galaxias y su movimiento.

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El universo de Stephen Hawking (Capítulo 1)

Stephen Hawking comienza el espectacular viaje a través del cosmos haciendo un repaso a las más antiguas teorías. Desde los viejos matemáticos griegos que ya en su tiempo pudieron calcular con un margen de error muy pequeño la circunferencia de la Tierra pasando por Galileo descubridor de las luna de Júpiter, Newton y su teoría de la gravedad o Hubble que descubrió que el universo se expande en todas direcciones.

Ciencia y Poder

El tema de la ciencia y su relación con el poder politico y la burguesia es un tema muy antiguo ya que desde hace mucho tiempo han existido las clases sociales. La ciencia muchas veces se ve oprimida por el poder político lo que la lleva muchas veces a limitarse.

Pero esto no se puede ver como temas separados sino mas bien como algo que se relaciona y se complementa para poder subsistir. El poder aveces manifestado por personas de poco conocimiento lleva a que no solamente se ven relacionadas sino que en ocaciones el poder puede llegar a depender de la ciencia.

Por otro lado tenemos tambien lo que es el marketing de la ciencia donde aveces se limitan muchas cosas para adaptarlas al consumismo. Aveces la ciencia en vez de mejorar un producto utiliza sus mismos conocimientos para limitar su uso. Por ejemplo:

  • Bombillas
  • Aparatos electronicos
  • Vehiculos
  • Aparatos de motor
  • Etc

Otras veces se da lo que es la obsolecencia programada que es mas bien algo estetico, muchas veces el aparato que aun poseemos se encuentra en optimas condiciones de funcionamiento pero el marketing hace que parezca que ya esta obsoleto.

Las relaciones entre el poder y la ciencia se han visto muchas veces a lo largo de la historia destacandose imperios que han encontrado poder a travez de la ciencia como en el caso de Alemania, Rusia, Holanda.

“Los éxitos de la ciencia han transformado las relaciones entre la comunidad científica y el estado, ahora son mucho más complejas de lo que fueron algún día. Ninguna sociedad moderna es imaginable sin el apoyo de la ciencia y la tecnología, y esta relación va en ambas direcciones. La ciencia moderna ha acabado siendo tan grande y costosa que no puede sobrevivir sin las subvenciones del estado. Ambas partes se necesitan mutuamente, pero la relación entre ciencia y poder es incómoda. Los científicos quieren que la sociedad apoye pero no gobierne la ciencia, y sin embargo, hay una demanda de la población cada vez mayor de algún tipo de control social, nunca más evidentes que en los debates éticos sobre el genoma humano y la manipulación de los embriones. Los gobiernos, por contra, querrían planificar la investigación, dirigirla a propósito a áreas de indagación que creen pueden producir rendimientos económicos, un esfuerzo considerado como equivocado por muchos científicos. ” (Zaragoza, Federico. 2008) 

Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Image